![]() |
|||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Té
|
Cultivo
Los árboles de té se cultivan generalmente en "jardines". Tradicionalmente, el té es un producto de grandes plantaciones, aunque su tamaño puede variar mucho (entre una y mil hectáreas) según pertenezcan a pequeños proprietarios privados o a importantes multinacionales. En Sri Lanka, casi un 50% de la cosecha de té es realizada por pequeños plantadores y cerca del 60% en Kenya. Los árboles del té tienen como origen la multiplicación generadora (semillas) o el desqueje (reproducción vegetativa). Los arbustos creados en los viveros con estos dos procedimientos son trasladados y plantados en el jardín (garden o estate en inglés) al cabo de 2 o 3 años, en el primero de los casos, o entre 1 año y un año y medio si fueron generados con el segundo método. Según las condiciones climatológicas, el arbusto comenzará a producir al cabo de 3 a 5 años y podrá facilmente alcanzar los cien años. El descubrimiento de estas técnicas y su aplicación permitió pasar de una producción de 3 000 árboles por hectárea durante el siglo XIX a aproximadamente 10000 hoy en día. Un año después de haber sido plantado definitivamente, el arbusto sufre una sucesión de podas, con el fin de formar lo que se llama la tabla de cosecha, es decir, un seto de alrededor de un metro de altura que facilitará la cosecha de las hojas, sobre todo de las superiores, que son las más ricas en tanino y teína. Al cabo de unos cinco años, cuando la plantación comienza a producir, se realizan las podas periódicamente, siguiendo un ciclo de varios años, con el fin de mantener la tabla de cosecha a la altura de partida. El té es un cultivo perenne. Se cosecha dos o hasta tres veces al año:
La recolección de las hojas del té es un arte que reviste una gran importancia y que requiere precisión y método. Tradicionalmente, es una operación manual asumida a menudo por las mujeres mientras que los hombres se ocupan del cuidado de las plantaciones. La clasificación de los grados se basa especialmente en la minuciosidad de la recolección. Se distinguen varios métodos de recolección (cuadro más abajo). El té es un producto que evoluciona a lo largo del año. Contrariamente a muchos otros productos agrícolas, no puede ser recolectado en una o dos veces. Es un producto frágil cuya recolección se efectúa dentro de períodos de cosecha por "ciclos" con el fin de respetar el ritmo de regeneración del árbol (aproximadamente cada dos semanas entre marzo y julio).
* la recolección de las hojas del té se efectúa de arriba a abajo, puesto que las hojas más altas son aquellas que contienen más teína y tanino. Además es importante el momento del día en el que se realiza la recolección. Las hojas recolectadas por la mañana presentan un contenido en polifenol superior a aquellas que se recogen por la tarde. Durante siglos, el trabajo preciso y difícil de la cosecha del té se confiaba a las mujeres (excepto en Africa). En la India, por ejemplo, una buena recolectora podría recoger entre 30 y 35 kg de hojas por día, lo que equivale a aproximadamente entre 40'000 y 60'000 brotes. Esto explica la persistencia de las tablas de cosecha aunque actualmente el té se coseche a menudo con la ayuda de máquinas (la superficie así tratada por día es de dos a tres veces superior a la recolectada manualmente). La productividad y la calidad de la producción pueden verse afectadas tanto por los insectos destructores pertenecientes a las especies de los coleópteros o dipteros, por ejemplo, como por enfermedades de las hojas, de las raíces o de las flores (hongos, musgos...) que pueden causar la pérdida total del árbol infectado. Sin embargo, algunos insectos pueden tener una acción beneficiosa sobre la cosecha como pueden ser los "red mites" de ceylan, o los "green flies" de Darjeeling que provocan un desorden químico en el cloroplasto y proporcionan al té un aroma particularmente buscado.
|
||||||||||||||||||||||||||||||||